

Trabajo de una hora de profundo encuentro con los niños y niñas de la propia cultura y de otras culturas, que tiene el propósito de despertar el interés musical de los participantes, así como contactarlos con sus propias raíces originarias y con las raíces de la cultura aymara a través del reconocimiento y/o conocimiento de los instrumentos originarios y el mensaje que ellos transmiten.

Participación comprometida en festivales cuya pretensión es la de unir a las culturas en su diversidad. Los Awatiñas lucen sus trajes típicos, ennobleciendo con su sencillez, carisma y espiritualidad el simbolismo que cada símbolo consignado en estos trajes transmite. Su participación no se limita al escenario de los festivales, sino que entusiastamente participan en espectáculos nocturnos, en desfiles internacionales y en manifestaciones culturales de las calles de las ciudades que visitan.

Encuentro del público con el sentir cultural andino de Bolivia, a través del exotismo musical reflejado en cada una de las notas emitidas por los maravillosos instrumentos andinos. El espectáculo completo tiene una duración de dos horas con un descanso intermedio y presentan en él dos trajes autóctonos distintos.
La primera parte de concierto, trae consigo el sentir de los valles y regiones tropicales de Bolivia, a través de los fabulosos instrumentos que evocan el ambiente que reina en los valles y regiones quechuas y de la indumentaria que en si misma manifiesta el mensaje ancestral.
La segunda parte de concierto, trae consigo el sentir de las regiones altiplánicas de Bolivia, a través de los fabulosos instrumentos que evocan el ambiente que reina en el altiplano aymara, de la indumentaria que en si misma manifiesta el mensaje ancestral y de los bailes y la música típica del Kollasuyo.
Los conciertos de los Awatiñas se convierten en música para el alma, concreta y abstracta, simple y compleja, tranquilizadora e inquietante. La música de los Awatiñas, impulsa al contacto con la vida misma.
